El creador de FHIR dictó masterclass para estudiantes del curso “HL7 FHIR® Intermedio”

El creador de FHIR dictó masterclass para estudiantes del curso “HL7 FHIR® Intermedio”

Los estudiantes del curso “HL7 FHIR® Intermedio” tuvieron una experiencia única al compartir en una masterclass con Grahame Grieve, creador del estándar FHIR (Fast Healthcare Interoperability Resources) y una de las figuras más influyentes en el desarrollo de la interoperabilidad y la transformación digital en salud en el mundo.

La instancia, organizada por el Centro Nacional en Sistemas de Información en Salud (CENS), permitió a las y los participantes aprender directamente de su experiencia, conocer en detalle los fundamentos del estándar y analizar casos prácticos que mostraron cómo se aplican los conceptos de FHIR en contextos reales, tanto a nivel nacional como internacional.

“En CENS estamos muy felices de ofrecer instancias de nivel mundial como esta, acompañando a nuestros estudiantes en su camino de aprendizaje y crecimiento profesional, y fortaleciendo las competencias del capital humano que liderará la transformación digital que nuestro país necesita”, destacó Viviana Torres, Líder del área de Capital Humano de CENS.

FHIR: una comunidad global que impulsa la interoperabilidad

Durante su presentación, Grieve abordó la evolución de FHIR, su arquitectura técnica y la importancia de la comunidad que sustenta su desarrollo. “FHIR no solo es un estándar técnico para intercambiar información en salud; su verdadero valor está en la comunidad que lo crea, lo utiliza y lo mejora constantemente”, señaló.

El experto explicó que FHIR es un estándar gratuito, abierto y basado en la web, que permite definir, intercambiar y representar información clínica mediante recursos estructurados —como pacientes, condiciones, prestaciones o diagnósticos—, facilitando la comunicación entre sistemas y promoviendo la continuidad de la atención médica.

Asimismo, enfatizó en que la adopción de estándares requiere una inversión inicial significativa, pero que en el largo plazo genera eficiencias y ahorros sustantivos. “Implementar estándares cuesta al principio, pero luego evita repetir errores, mejora la calidad y reduce costos en todos los niveles del sistema de salud”, explicó.

Extensiones nacionales y seguridad de la información

Grieve también destacó la importancia de adaptar FHIR a los contextos locales, a través de guías de implementación y extensiones nacionales, como la guía FHIR Chile Core, que permite incorporar elementos específicos de la regulación y práctica clínica del país.

En materia de seguridad, advirtió que aunque los servidores de prueba de FHIR son abiertos, en entornos reales la protección de datos es esencial. “Si se manejan datos reales de pacientes, deben existir procesos auditables y equipos de seguridad competentes. La estandarización, además, contribuye a sistemas más seguros”, recalcó.

Inteligencia Artificial y futuro de FHIR

En la ronda de preguntas, las y los participantes consultaron sobre los desafíos que plantea la integración de la inteligencia artificial (IA) en proyectos de interoperabilidad. Grieve reconoció que la IA tiene un papel cada vez más relevante, aunque aún limitado por la necesidad de garantizar verificación y confiabilidad de los datos.

“Algunos creen que con IA ya no necesitaremos estándares, pero es justamente al revés: para lograr confiabilidad a gran escala, los estándares de datos son más importantes que nunca”, subrayó.

El creador de FHIR también se refirió a proyectos internacionales que hoy facilitan el intercambio transfronterizo de información de pacientes, como el International Patient Summary (IPS), y al rol que países como Chile pueden asumir al desarrollar guías de implementación propias y participar activamente en la comunidad global HL7.

“El proceso de madurez de una guía nacional comienza con una decisión institucional, pero se consolida cuando se construye una comunidad abierta, colaborativa y sostenida en el tiempo”, enfatizó Grieve.

Salud digital: un aliado para cuidar la salud mental en Chile

Salud digital: un aliado para cuidar la salud mental en Chile

Hablar de salud mental en Chile es hablar de una urgencia sanitaria, social y económica. Según la Subsecretaría de Previsión Social, más del 47% de las licencias médicas emitidas en 2023 tuvo origen en trastornos de salud mental, principalmente depresión, ansiedad y estrés laboral. A esto se suma que una de cada cuatro personas ha presentado algún problema de salud mental en los últimos 12 meses, según la Encuesta Nacional de Salud.

Sin embargo, la mayor crisis no es solo epidemiológica: el acceso a la atención es crítico. En el sistema público, los tiempos de espera para una consulta de psiquiatría pueden superar los 200 días, según cifras del Ministerio de Salud (2024), lo cual puede poner en riesgo incluso vidas.

Frente a este escenario, la salud digital se posiciona como un aliado para fortalecer la prevención y mejorar la cobertura. Durante la pandemia, Chile, al igual que el mundo, vivió un salto sin precedentes en telemedicina: en 2019 se realizaron menos de 20.000 atenciones remotas en el sistema público; en 2021 fueron más de 2,6 millones, según el Minsal. Este cambio cultural, como era de esperar, también llegó a la salud mental: el 68% de los pacientes manifestó sentirse cómodo con atenciones psicológicas en línea, según el Colegio de Psicólogos de Chile.

Hoy, gracias a plataformas de telepsiquiatría, programas digitales de terapia cognitivo-conductual, aplicaciones móviles de intervención temprana e incluso sistemas de monitoreo basados en inteligencia artificial, es posible llegar a zonas rurales donde no existe oferta presencial o acompañar procesos terapéuticos con herramientas accesibles y seguras. Experiencias como el Programa Nacional de Telepsiquiatría del Minsal y proyectos innovadores como chatbots de primera atención emocional en universidades muestran que Chile tiene capacidades instaladas.

Así también lo indican estudios al respecto. Viviana Guajardo, en su tesis doctoral sobre la temática, indica que: “Los modelos colaborativos de atención a distancia constituyen una alternativa innovadora para enfrentar la brecha existente en salud mental, especialmente en contextos donde el acceso a especialistas es limitado. La utilización de tecnologías de información y comunicación permite entregar apoyo clínico oportuno, fortalecer las capacidades locales y mejorar la continuidad del cuidado de las personas con depresión en el nivel primario”.

Avanzar con calidad

En este punto, Félix Liberona, Subdirector ejecutivo del CENS, añade que “la salud digital es una herramienta fundamental para ampliar el acceso a la atención y garantizar continuidad en el cuidado, muy especialmente en áreas tan sensibles como la salud mental, donde dichas intervenciones tienen suficiente evidencia”.

Sin embargo, avanzar no puede ser a cualquier costo. El uso de plataformas sin respaldo clínico o sin estándares de ciberseguridad puede ser grave. La reciente Ley de Interoperabilidad de Fichas Clínicas (2024) abre oportunidades para fortalecer la comunicación segura de los sistemas, pero aún falta regulación específica para terapias digitales y validación de calidad.

En este ámbito, CENS ha desarrollado herramientas concretas para resguardar la calidad de las soluciones tecnológicas en salud, como el Sello de Calidad de Telemedicina, que evalúa y certifica plataformas según criterios técnicos, clínicos y de seguridad. Este sello permite a prestadores y pacientes confiar en que las atenciones remotas cumplen con estándares nacionales, promoviendo una adopción responsable de la tecnología.

“El desafío no es solo llevar la tecnología a la salud mental, sino hacerlo con estándares clínicos, seguridad y ética. Solo así la transformación digital puede transformar vidas”, agrega Liberona.

Mirada hacia el futuro

Chile cuenta con fortalezas para liderar este desafío: trabajadores capacitados, universidades activas en investigación en salud digital, una industria tecnológica emergente y un ecosistema dispuesto a colaborar. Pero para lograr impacto real se necesita voluntad política y una hoja de ruta clara.

La salud digital debe integrarse al modelo de atención en salud mental, no solo como respuesta de emergencia, sino que principalmente desde lo preventivo. Se requiere financiamiento sostenido, protocolos validados, formación de equipos clínicos y programas inclusivos que consideren alfabetización digital para pacientes y comunidades. Y, sobre todo, mecanismos de aseguramiento de la calidad, como los sellos y certificaciones desarrollados por CENS, que contribuyen a construir confianza y seguridad en el uso de herramientas digitales en salud.

“La salud digital, implementada con calidad, ética y enfoque humano, puede transformar la manera en que acompañamos, escuchamos y cuidamos a las personas. El desafío está sobre la mesa: lo que viene depende de aunar voluntades y tomar decisiones valientes, colaborativas y urgentes”, concluye Félix Liberona.

Para más información sobre los Sellos y Certificaciones de CENS, ingresa AQUÍ.

El Sello de Calidad de CENS: la certificación que valida los software de salud

El Sello de Calidad de CENS: la certificación que valida los software de salud

La Red de Salud Digital de las Universidades del Estado (RSDUE), a través de la Universidad de Magallanes, se convirtió en el primer operador tecnológico en obtener el Sello de Calidad: Software en Salud otorgado por el Centro Nacional en Sistemas de Información en Salud (CENS). La certificación fue entregada para la plataforma GeCCos, un sistema orientado a la simulación clínica y el apoyo a la formación en ciencias de la salud, marcando un avance significativo para la tecnología desarrollada desde la academia en Chile.

El Sello de Calidad evalúa atributos clave como seguridad, usabilidad, interoperabilidad, disponibilidad y funcionalidad, siguiendo los lineamientos de la norma internacional ISO 25010: Calidad del Producto de Software. A diferencia de otros sellos específicos como los de Telemedicina o Registro Clínico Electrónico, esta certificación es transversal y puede ser obtenida por cualquier software aplicado en salud, desde herramientas clínicas hasta plataformas de gestión o sistemas educativos.

Según Priscilla Vergara, Ingeniera de Operaciones del área de Calidad de CENS, el sello “es una herramienta transversal para evaluar la calidad técnica de cualquier solución digital. Hoy se transforma en una base sólida para avanzar hacia un ecosistema digital más seguro y confiable”. Uno de los principales desafíos detectados en el desarrollo de software en salud en Chile es la falta de documentación técnica que permita asegurar continuidad operacional y mejoras futuras. Por ello, el proceso de certificación exige evidencia formal del ciclo de vida del software, pruebas de rendimiento, control de calidad, gestión de riesgos y procedimientos de actualización.

Para Eric Rojas, Líder del área de Calidad de CENS y Académico de la PUC, esta certificación responde a una necesidad creciente: “El mercado ya no solo necesita software funcional; requiere soluciones certificadas que garanticen seguridad del paciente, privacidad de datos e interoperabilidad. Una herramienta certificada permite además habilitar el uso secundario de datos de forma ética y segura, incluso para aplicaciones de inteligencia artificial”.

RSDUE

La RSDUE reúne a las 18 universidades estatales del país y, a través de la Universidad de Magallanes, se convirtió en la primera organización en obtener esta certificación. Según Roberto Campos, Conector de Procesos de la RSDUE, la motivación para postular al Sello surgió de la necesidad de garantizar estándares de calidad en la plataforma GeCCos: “Buscábamos una evaluación imparcial que validara nuestro sistema más allá de su funcionalidad. Queríamos asegurar calidad, seguridad, pertinencia pedagógica y cumplimiento normativo”.

El sello también ha permitido fortalecer la confianza institucional y facilitar la adopción del sistema dentro de las universidades del Estado. “El Sello de Calidad aporta transparencia y confianza en el uso de datos académicos y clínicos simulados. Esto ha acelerado la incorporación de la plataforma en nuevas instituciones y asegura su sostenibilidad”, agregó Campos.

Desde la RSDUE destacan que este reconocimiento valida la capacidad de las universidades públicas para desarrollar tecnología con impacto social. “Demuestra que es posible crear soluciones colaborativas e innovadoras desde el Estado, con estándares altos y orientadas al bien público”, subrayó Campos. Además, la certificación otorga a la red un posicionamiento estratégico dentro del ecosistema de salud digital chileno, fortaleciendo su rol como articulador entre academia, salud y tecnología.

UNAB se integra a ECO-SD y se suma a otros 17 miembros del ecosistema

UNAB se integra a ECO-SD y se suma a otros 17 miembros del ecosistema

La Universidad Andrés Bello (UNAB) se sumó como nuevo miembro del Ecosistema de Innovación en Salud Digital de Chile, ECO-SD, consolidando la red de colaboración impulsada por el Centro Nacional en Sistemas de Información en Salud (CENS) junto a DEEP Ecosystems, convirtiéndose en la segunda institución de educación superior en formar parte de esta pionera iniciativa en salud digital.

Con esta incorporación, la UNAB aportará su experiencia en investigación, innovación y transferencia tecnológica al ecosistema, fortaleciendo un espacio colaborativo orientado a acelerar la transformación digital de la salud en Chile y la región.

La casa de estudios ha destacado por su impulso a la innovación a través de diversos programas de apoyo orientados a estudiantes de pre y postgrado, además de fomentar la transferencia de tecnologías y conocimientos generados a partir de resultados de I+D. A ello se suma el trabajo de sus centros e institutos de I+D, como el ITISB e IICS, y sus programas de doctorado, que contribuyen al desarrollo científico y tecnológico del país.

Un rol clave en este proceso lo cumple la Dirección de Innovación y Transferencia Tecnológica de la universidad, encargada de gestionar integralmente la I+D Aplicada de UNAB. Este trabajo, en alianza con la Dirección de Propiedad Intelectual de la universidad, considera el diseño y gestión de Hojas de Rutas tecnológicas, la gestión y formalización de acuerdos de I+D con empresas e instituciones, y la capacitación en materia de innovación basada en ciencia.

Ecosistema

Con la llegada de la UNAB, ECO-SD suma 17 miembros que integran a representantes del ámbito público, privado y académico, todos con el propósito común de promover soluciones colaborativas y sostenibles para los desafíos del sistema de salud.

Mair Caro, líder de Ecosistema del CENS, destacó que la incorporación de la Universidad Andrés Bello representa un paso significativo en el fortalecimiento del trabajo colaborativo entre la academia, la industria y el sector público. “Este suceso reafirma que la innovación en salud digital se construye desde la colaboración. Su experiencia en investigación y transferencia tecnológica aportará una mirada estratégica y aplicada que enriquecerá enormemente al ecosistema. Este tipo de alianzas son esenciales para avanzar hacia un sistema de salud más conectado, sostenible y centrado en las personas”, añadió.

Dominique Chauveau Brañes, Directora de Innovación y Transferencia Tecnológica y Vicerrectoría de Investigación y Doctorado, señaló que integrarse al ecosistema ECO-SD es coherente con el trabajo que han realizado para desarrollar soluciones en el ámbito de la salud digital. “Esta incorporación nos permitirá expandir nuestras redes de colaboración y potenciar el impacto de las tecnologías y conocimientos que estamos generando desde la Universidad Andrés Bello”, afirmó.

ECO-SD surge en un contexto donde la digitalización avanza, pero el sector salud aún enfrenta brechas significativas. “Para resolver problemas tan complejos como los que enfrenta el sistema, es vital contar con una visión holística. Se hacen necesarias las capacidades, experiencias y colaboración de todos los sectores”, explicó el Líder de Ecosistema del CENS.

ECO-SD se concibe como una comunidad dinámica, donde los participantes co-evolucionan y co-crean soluciones adaptables y escalables. Su objetivo es conectar a la academia, la industria, los prestadores, los desarrolladores tecnológicos y los usuarios del sistema, impulsando la adopción de tecnologías innovadoras y el desarrollo conjunto de nuevas capacidades.

Invitación abierta a nuevas instituciones

El ecosistema de innovación ECO-SD está abierto a nuevas ideas, actores y patrocinadores interesados en contribuir a la transformación digital de la salud. Las instituciones que se sumen podrán participar en las actividades y proyectos colaborativos que impulsa el CENS.

¿Quieres ser parte de este cambio? Participa en la próxima sesión abierta de ECO-SD inscribiéndote AQUÍ y conoce más sobre el Ecosistema y cómo unirte AQUÍ.

Inicia curso HL7 FHIR® Intermedio e incluirá masterclass dictada por el creador del estándar

Inicia curso HL7 FHIR® Intermedio e incluirá masterclass dictada por el creador del estándar

Recientemente, el Centro Nacional en Sistemas de Información en Salud (CENS) dio inicio a la primera versión del curso HL7 FHIR® Intermedio. En esta edición participan 42 profesionales provenientes de diversas regiones del país y de Sudamérica, con el objetivo de diseñar e implementar proyectos reales con HL7 FHIR®, el estándar global que garantiza el intercambio seguro y eficiente de información clínica.

Durante esta experiencia formativa, las y los estudiantes podrán acceder a una masterclass exclusiva con Grahame Grieve, creador de FHIR y referente mundial en interoperabilidad y transformación digital en salud, oportunidad que les permitirá aprender de uno de los líderes más influyentes en el área.

Los y las estudiantes provienen principalmente de las áreas de salud, informática y computación, informática en salud y ciencia de datos, y se encuentran distribuidos en ciudades como Valparaíso, Viña del Mar, Puerto Montt, Concepción, Talca, Santiago y también Perú. Esta diversidad territorial y disciplinaria no solo enriquece el aprendizaje colectivo, sino que también promueve el intercambio de experiencias y perspectivas para enfrentar los desafíos que impone la transformación digital en el sistema de salud chileno.

Las motivaciones del grupo son diversas, pero reflejan una clara tendencia hacia el fortalecimiento de capacidades en salud digital. La gran mayoría señaló como principal razón adquirir nuevas competencias, evidenciando el interés por actualizarse y responder de mejor manera a los desafíos que impone la transformación del sistema sanitario. Asimismo, un número importante de participantes destacó la necesidad de formalizar conocimientos previos, la posibilidad de explorar áreas emergentes y acceder a nuevas oportunidades laborales.

Bienvenida

Durante la jornada inaugural, May Chomali, Directora Ejecutiva de CENS, dio la bienvenida a las y los participantes, destacando la importancia de contar con capital humano capacitado en el estándar FHIR, que el país ya adoptó de facto para la interoperabilidad.

“Estamos muy contentos con el interés que ha generado este curso, que corresponde a un nivel más avanzado. Sabemos que nuestras instituciones de salud necesitan profesionales formados en interoperabilidad para avanzar más rápido en este proceso, y por eso hemos diseñado un programa robusto, práctico y con los mejores especialistas del país. Hago un llamado a las y los participantes a aprovecharlo al máximo mediante el trabajo activo y el desarrollo de los ejercicios”, añadió.

Curso

El curso, el cual se desarrolla en formato blended learning, considera cuatro módulos centrados en el diseño de proyectos de interoperabilidad, operaciones avanzadas de búsqueda, integración de terminologías clínicas y el uso de servidores y clientes FHIR. A través de casos prácticos, los participantes podrán plantear, modelar e implementar proyectos de interoperabilidad, desde su diseño hasta una prueba conceptual.

Entre los aprendizajes esperados destacan la aplicación de recursos HL7 FHIR® en escenarios reales de salud digital, la comprensión del alcance de guías de implementación nacionales e internacionales, la incorporación de servicios terminológicos en proyectos de interoperabilidad y el análisis de arquitecturas y funcionalidades de servidores y clientes FHIR. Quienes aprueben el curso recibirán un certificado oficial emitido por CENS.

Este curso también se impartirá en el segundo semestre del próximo año, formando parte del Programa Formativo 2026 de CENS, el cual puedes conocer haciendo clic AQUÍ. Desde ya puedes preinscribirte para recibir información exclusiva, junto con detalles sobre descuentos, modalidad y la fecha exacta de realización.

CENS destaca avances en interoperabilidad y formación en salud digital durante el XIII Summit País Digital

CENS destaca avances en interoperabilidad y formación en salud digital durante el XIII Summit País Digital

El pasado miércoles 1 de octubre se realizó el XIII Summit País Digital, encuentro que reunió a líderes, autoridades, expertos y representantes del sector privado para reflexionar sobre el impacto de la tecnología en el presente y futuro del país.

En este contexto, la Directora Ejecutiva del CENS, May Chomali, participó en el panel “De la Estrategia a la Acción: Desafíos y Estrategias para la Salud Digital en Chile”, aportando su visión desde el liderazgo femenino en el sector. La conversación contó además con la presencia de referentes del mundo de la salud como Martin Kozak, Country Manager de InterSystems; Macarena Chait, Subgerenta de Informática Clínica de ACHS; Hernán Carrillo Bestagno, Presidente del Comité de SIDRA; y Francisco Fukuda, Director de Informática de REDSALUD.

Durante el panel se analizaron los principales desafíos que enfrenta Chile y las estrategias necesarias para acelerar una transformación digital sostenible, centrada en generar valor para pacientes, profesionales e instituciones.

La Directora Ejecutiva del CENS valoró los avances del proyecto de interoperabilidad impulsado junto al Ministerio de Salud, destacando que por primera vez existe una estrategia sostenida que está logrando resultados concretos en la conexión de establecimientos de salud en todo el país.

“Esto significa que se está transmitiendo información entre los distintos niveles de atención, lo que mejora la gestión de datos y los tiempos de espera de los pacientes”, señaló May Chomali.

La Directora explicó que este proyecto ha permitido visibilizar brechas estructurales en infraestructura tecnológica y en capacidades humanas, pero también ha generado una “externalidad positiva muy alta”, al poner sobre la mesa los desafíos reales del sistema. En ese sentido, enfatizó la importancia de avanzar sin detener el ritmo de trabajo: “Es un proyecto que hemos llevado ‘sin prisa, pero sin pausa’. Su continuidad y rigurosidad son las que han permitido este progreso sostenido en la interoperabilidad del país”, afirmó.

La interoperabilidad es un paso esencial dentro de la “pirámide de necesidades básicas” de la salud digital. Según May Chomali, esta base debe construirse sobre la implementación y adopción de sistemas, acompañada de una gestión del cambio efectiva, antes de alcanzar etapas más avanzadas como la inteligencia artificial.

En materia de formación de capital humano, la Directora Ejecutiva advirtió que los esfuerzos actuales del sector, aunque significativos, aún no son suficientes. Explicó que es urgente incorporar temáticas de salud digital e interoperabilidad en los programas formativos del país y fortalecer las capacidades internas de los servicios de salud.

“El sector ha hecho un gran esfuerzo en capacitar para este proyecto, pero no basta. Necesitamos que los programas de formación incluyan estas temáticas y que las instituciones de salud formen a su propio personal. No podemos esperar a que la formación venga de otros sectores”, sostuvo.

Finalmente, May Chomali agregó que el Centro está trabajando activamente en esta línea, con una oferta robusta de cursos especializados y la incorporación de competencias en salud digital en el pregrado. Estas acciones, señaló, buscan preparar a las nuevas generaciones y reforzar a los profesionales en ejercicio para sostener el avance hacia un sistema de salud cada vez más conectado, moderno y centrado en las personas.