La inteligencia artificial se ha convertido en una de las tecnologías más prometedoras para apoyar la atención, la gestión y la toma de decisiones en salud. Sin embargo, para generar resultados útiles, necesita algo fundamental: acceso a datos de calidad.
En esta nueva entrega de IO en Fácil, sección impulsada por nuestro Centro Nacional en Sistemas de Información en Salud (CENS), abordamos una pregunta cada vez más relevante para el desarrollo de la salud digital: ¿qué relación existe entre interoperabilidad e inteligencia artificial?
Aunque muchas veces se habla de la inteligencia artificial como una tecnología capaz de transformar la atención en salud, su potencial depende en gran medida de la información que puede utilizar. Cuando los datos se encuentran dispersos en distintos sistemas o no pueden compartirse de manera eficiente, las capacidades de estas herramientas se ven limitadas.
Es aquí donde la interoperabilidad cumple un rol fundamental. Al permitir que distintos sistemas intercambien información de forma estructurada y estandarizada, facilita el acceso a datos más completos, organizados y contextualizados. Esto permite que las soluciones basadas en inteligencia artificial puedan procesar mejor la información y generar apoyos más útiles para equipos clínicos, gestores y tomadores de decisiones.
La relación entre interoperabilidad e inteligencia artificial se expresa en distintos ámbitos. Desde la integración de información proveniente de múltiples fuentes y el uso de estándares comunes, hasta la generación de análisis más robustos, el fortalecimiento de la toma de decisiones y el desarrollo de herramientas que aporten valor real a los procesos de salud.
“Sin información estructurada y disponible, las plataformas de inteligencia artificial que conocemos hoy no podrían funcionar como lo hacen. La interoperabilidad ayuda a organizar y compartir la información clínica de manera que pueda ser entendida por distintos sistemas, permitiendo que estas herramientas accedan a datos más completos y útiles para apoyar la atención en salud”, explica José Andrade, ingeniero de Interoperabilidad de CENS.
La interoperabilidad y la inteligencia artificial no son conceptos independientes, sino tecnologías complementarias. Mientras una permite que la información fluya y pueda ser comprendida por distintos sistemas, la otra aprovecha esos datos para generar conocimiento, apoyar decisiones y optimizar procesos.
Desde CENS impulsamos el desarrollo de capacidades, estándares y estrategias que permitan avanzar hacia ecosistemas de salud digital más conectados, donde la información pueda circular de manera segura y aportar valor a las personas y a los equipos de salud.
A través de las siguientes gráficas, te invitamos a descubrir por qué la interoperabilidad es una de las bases que permite a la inteligencia artificial transformar datos en información útil para la salud:






