Mar 30, 2026
La directora ejecutiva (interina) del Centro Nacional en Sistemas de Información en Salud (CENS), Alejandra García, abordó este lunes en Cooperativa como la innovación en salud trasciende lo meramente tecnológico, abarcando una mentalidad de mejora constante.
En entrevista con “Esa es la idea”, la experta enfatizó la importancia de la colaboración entre lo público, privado, academia y sociedad para resolver complejos desafíos. Esta sinergia busca transformar la atención al paciente y generar valor.
“Muchas veces quizás la innovación no implica solo tecnología, sino también puede ser mejora en, por ejemplo, en un nuevo modelo de atención“, afirmó García, que indicó que, para avanzar, “no podemos seguir haciendo lo mismo que hacíamos hace 20 años atrás”.
Un ejemplo es el “viaje del paciente”. La inteligencia artificial gestiona desde mensajes para citas hasta la priorización de listas de espera o el diagnóstico por imagen. Estos avances, a menudo invisibles, agilizan procesos y mejoran la toma de decisiones clínicas, impactando directamente en la calidad de la atención y la experiencia usuaria.
Chile se posiciona como líder en Latinoamérica en la incorporación de tecnología en atención primaria, con casi el 90% de las fichas digitalizadas. Sin embargo, un gran desafío es la revalidación de algoritmos externos.
“Esos softwares que vienen de afuera, los algoritmos vienen entrenados en base a datos de una población que es bien distinta a la nuestra“, explicó García, que subrayó que “la colaboración público-privada es el motor para escalar nuestras ideas y generar impacto real en la sociedad”.
Finalmente, indicó que el CENS, corporación formada por cinco universidades, apoya esta transformación digital, articulando soluciones para necesidades locales.
Revisa parte de la entrevista aquí: https://www.youtube.com/watch?v=zKwETCEnaS4
Mar 30, 2026
En el contexto del Mes de la Mujer, el Centro Nacional en Sistemas de Información en Salud (CENS), junto a la Red G100 y SONDA, convocó a líderes del sector en el encuentro “Mujeres que Transforman la Salud: Innovación, Tecnología y Futuro”, enfocado en los desafíos de la innovación, la tecnología y la equidad de género en la toma de decisiones.
La actividad se realizó en las dependencias de SONDA y reunió a autoridades, directivas y profesionales del sector público y privado. Las palabras de inicio estuvieron a cargo de Javier Larenas, gerente general de SONDA, y de María José Letelier, jefa del Departamento de Salud Digital del Ministerio de Salud, quienes destacaron la relevancia de generar este tipo de espacios de encuentro y colaboración en el sector.
Durante la jornada se desarrollaron presentaciones breves tipo speed talks, que abordaron el liderazgo desde distintas perspectivas, incluyendo el rol de las mujeres en la conducción de equipos y su participación en espacios de decisión en salud. Estas intervenciones permitieron relevar experiencias y visiones desde el sector público y privado, dando paso a una conversación más amplia sobre los desafíos actuales del sector.
Alejandra García, directora ejecutiva (i) de CENS, señaló que “el propósito de esta actividad fue reunir a mujeres líderes de distintas organizaciones del ecosistema, con el fin de compartir miradas y perspectivas diversas que contribuyan a la discusión sobre cómo el liderazgo femenino es clave para avanzar hacia un sistema más inclusivo. Esto, además, promoviendo el trabajo colaborativo entre distintos actores para impulsar transformaciones de manera conjunta”.
Uno de los momentos centrales fue el conversatorio “El Algoritmo de la Desigualdad: Género, Datos y Decisiones Tecnológicas”, donde se abordaron las brechas existentes y los desafíos para avanzar hacia una mayor equidad en el desarrollo y uso de tecnologías en salud. Un espacio que puso sobre la mesa el rol de los datos, no solo como herramienta, sino también como un factor que puede reproducir —o reducir— desigualdades.
En este contexto, Jorge Dinamarca, vicepresidente ejecutivo de SONDA —quien además participó con una speed talk durante la jornada— señaló que “creemos que la innovación se construye desde la colaboración, y que esta también debe incorporar un enfoque de género. Todas las soluciones que desarrollamos deben considerar esta perspectiva, ya que es la única forma de impactar de manera efectiva a toda la población. Instancias como esta, que promueven la innovación, la colaboración y el trabajo conjunto, nos permiten avanzar hacia ese objetivo”.
La actividad contempló también espacios de interacción entre las asistentes, facilitando el intercambio de experiencias entre representantes del sector público y privado, así como la identificación de desafíos comunes en materia de participación en espacios de decisión y desarrollo tecnológico.
Asimismo, el encuentro cerró con un llamado a fortalecer la articulación entre actores del ecosistema, promoviendo la continuidad del trabajo colaborativo y la generación de espacios de coordinación entre las participantes.
Las exposiciones y espacios de conversación también contaron con la participación de Marta Caro, exdirectora del Servicio de Salud del Maule; Isabel Santamaría, experta en liderazgo en salud; Alberto Vargas, director del Servicio de Salud Metropolitano Oriente; Andrea Díaz, vicepresidenta corporativa de Banca & Seguros en SONDA; Valeria Brandt, directora de Alianzas del Sector Privado en Snabb; y Antonia Benavente, gerente comercial de Allm.
Mar 24, 2026
través de un piloto desarrollado junto a la startup AIDA Group, el laboratorio del Centro de Referencia de Salud (CRS) Cordillera Oriente mejoró la comunicación con pacientes y la gestión de información clínica empleando una herramienta digital basada en inteligencia artificial.
La iniciativa, que obtuvo el primer lugar en los Desafíos de Innovación Abierta del Encuentro ECO-SD 2025, organizado por el Centro Nacional en Sistemas de Información en Salud (CENS), permitió implementar un piloto para optimizar la entrega de indicaciones de exámenes clínicos y el acceso a información técnica para los equipos de salud.
Lissette Valenzuela, directora técnica del Laboratorio Clínico del CRS Cordillera Oriente, explica que “en el laboratorio siempre tenemos que estar entregando indicaciones, muchas de ellas muy detalladas. Uno de los problemas más relevantes es que la indicación no llegue a tiempo, que no sea bien entendida o que simplemente no esté disponible”.
Desde la empresa AIDA valoran la experiencia como una oportunidad clave para validar su tecnología en un entorno real del sistema de salud. “Para nosotros como startup era muy importante validar nuestras herramientas. Estos pilotos nos permiten entender bien las necesidades de las instituciones y construir soluciones que realmente respondan a esos desafíos”, señala Jorge Salinas, CEO y cofundador de AIDA Group.
Más de 100 tipos de exámenes son procesados en el laboratorio clínico del CRS Cordillera Oriente, cada uno con requisitos específicos para la preparación del paciente, la toma de muestras, su conservación y transporte. No obstante, gran parte de esta información está desperdigada en manuales o protocolos en formato PDF, lo que dificulta su acceso oportuno.
Junto con problemas para los pacientes, esta situación también genera sobrecarga para los equipos clínicos, que deben invertir hasta seis horas semanales buscando información en documentos y manuales, lo que incrementa la posibilidad de errores en la toma o manejo de las muestras y se convierte en una de las principales causas de rechazo de exámenes.
Para enfrentar este reto, la startup AIDA desarrolló dos herramientas complementarias. La primera es un sistema de contactabilidad con pacientes, que integra inteligencia artificial generativa con el sistema de agendamiento del CRS y la plataforma WhatsApp. Así, los pacientes reciben recordatorios e indicaciones personalizadas de acuerdo con el examen que tienen programado.
“El principal desafío era que al paciente le llegaran solo las indicaciones correspondientes al examen que tenía agendado, porque cada examen tiene requisitos distintos. No es lo mismo una glicemia que un examen parasitológico, por ejemplo”, señala Valenzuela.
La segunda herramienta, denominada AIDA Lab, es un asistente de inteligencia artificial para la gestión de información documental del laboratorio, dirigido al equipo clínico. Permite cargar manuales, protocolos y documentos técnicos en un solo sistema.
“El objetivo era transformar todos esos protocolos en conocimiento activo para el equipo, con acceso inmediato a la información correcta en el momento preciso”, apuntan desde AIDA.
La plataforma actúa como un motor de búsqueda específico que hace posible localizar de manera ágil las instrucciones de cada prueba, abarcando información sobre la clase de examen, los tubos necesarios o las condiciones de transporte. Adicionalmente, el sistema está accesible a través de un sitio web con entrada directa desde la página institucional del CRS y mediante un código QR que simplifica su utilización en dispositivos móviles.
El piloto se llevó a cabo entre octubre y diciembre de 2025, permitiendo evaluar tanto el sistema de contacto con pacientes como la plataforma de gestión de información clínica. La plataforma de consulta registró durante ese periodo 1.143 visitas y resolvió más de 1.015 búsquedas de información, optimizando el tiempo del equipo de laboratorio. En cuanto a eficiencia, la digitalización del proceso permitió liberar cerca de 91 horas de trabajo, reduciendo significativamente el tiempo destinado a responder consultas o buscar información en documentos dispersos.
Paralelamente, el sistema de mensajería con pacientes mostró resultados positivos en la asistencia a exámenes. “Con solo 15 días de implementación vimos una diferencia importante: logramos más de un 95% de asistencia durante ese periodo”, subraya Valenzuela.
Según indican las encuestas aplicadas a los usuarios, la herramienta fue bien recibida. Los pacientes destacaron que el recordatorio era “justo y preciso”, “claro, corto y fácil de confirmar”, y que les permitía organizar mejor su asistencia al examen.
Desde AIDA recalcan que este tipo de soluciones también abre oportunidades de escalabilidad en el sistema de salud. “Empatizar con la organización y entender cuál es el problema real es clave para construir una buena solución”, dice Salinas.
El valor de este tipo de iniciativas también es reconocido por CENS. “Estamos muy contentos y satisfechos con los resultados de este piloto, que demuestra cómo la colaboración entre el sector salud y el ecosistema emprendedor puede traducirse en soluciones concretas para desafíos reales. Estas sinergias virtuosas son clave para avanzar de manera efectiva en la transformación digital del sistema de salud”, señala Roberto Campos, líder de Ecosistema de CENS.
Después de los resultados del proyecto piloto, el CRS Cordillera Oriente está analizando la viabilidad de integrar este tipo de herramientas de inteligencia artificial de manera continua, con la meta de reforzar la comunicación con los pacientes y los equipos médicos, optimizar la gestión de la información del laboratorio y progresar en la digitalización de sus procedimientos.
Mar 24, 2026
El sello valida la calidad técnica de las soluciones tecnológicas desarrolladas por HDCO Health, así como sus procesos, estándares y compromiso con la excelencia en el sector salud. Esta certificación respalda un software cumple con las mejores prácticas y estándares internacionales aplicables a los sistemas de información en salud, fortaleciendo la confianza de establecimientos de salud, tales como: hospitales, clínicas y aliados tecnológicos en la región.
El proceso de evaluación del CENS se fundamenta en la norma ISO 25010, un marco internacional para la medición de la calidad de software, donde se analizan componentes clave como la adecuación funcional, eficiencia del desempeño, compatibilidad y usabilidad, así como aspectos críticos de fiabilidad, seguridad y portabilidad, entre otros puntos dentro de la norma.
Este sello surge como respuesta a uno de los principales desafíos de la industria: cerrar las brechas en la calidad del software en salud y permitir que startups, pymes y empresas consolidadas puedan demostrar, de forma objetiva y estandarizada, la madurez y confiabilidad de sus productos frente a las instituciones sanitarias.
Al valorar este logro, Rodrigo Cargua, gerente de la división de salud de HDCO Health, destacó el esfuerzo del equipo y el acompañamiento institucional recibido. “Este reconocimiento es el resultado del trabajo constante de un equipo comprometido con elevar los estándares del software en salud en la República Dominicana. Agradecemos la confianza de nuestros clientes y el acompañamiento del CENS en un proceso riguroso que nos impulsa a seguir mejorando”, expresó.
Feb 17, 2026
La interoperabilidad fue elegida por la comunidad como el concepto que marcó el 2025 en salud digital, en una convocatoria abierta impulsada por el Centro Nacional en Sistemas de Información en Salud (CENS), que invitó a personas del ecosistema a identificar la idea que mejor representó el año.
La elección no es casual. Durante 2025, la interoperabilidad dejó de ser solo una aspiración técnica para consolidarse como un habilitante clave de la transformación digital en salud, con impactos directos en la continuidad de la atención, la eficiencia del sistema y la experiencia de las personas.
“Que la interoperabilidad haya sido reconocida como el concepto del año refleja una madurez del ecosistema. Hoy existe una comprensión compartida de que sin intercambio efectivo de datos e información no hay salud digital posible”, señala Félix Liberona, Subdirector Ejecutivo de CENS.
¿Por qué interoperabilidad?
La interoperabilidad permite que distintos sistemas de información en salud se comuniquen de forma segura, oportuna y estandarizada, poniendo los datos al servicio de las personas, los equipos clínicos y la gestión sanitaria. En un contexto de creciente transformación digital, este concepto se volvió central para enfrentar desafíos estructurales como la fragmentación de la información clínica, los tiempos de espera y la continuidad del cuidado.
Durante 2025, el concepto ganó aún más relevancia a partir del avance de marcos normativos, proyectos de alcance nacional y colaboraciones público-privadas que pusieron la interoperabilidad en el centro del debate y la acción.
“La interoperabilidad no es sólo tecnología: implica articular personas, acordar estándares y construir confianza. Los avances que hemos logrado en estas dimensiones explican por qué hoy ocupa un lugar central en la agenda del país”, agrega Sonia Espinoza, Líder de Interoperabilidad de CENS.
Un concepto que proyecta futuro
Que la interoperabilidad haya sido el concepto del 2025 no marca un punto de cierre, sino el inicio de una nueva etapa. Su consolidación anticipa un proceso de profundización, donde el foco estará puesto en la implementación efectiva, la escalabilidad de soluciones y su impacto real en la atención de salud.
“Estamos entrando en una fase donde la interoperabilidad deja de ser una promesa y pasa a ser una condición básica del sistema de salud. El desafío ahora es que avance de manera progresiva y que funcione mejor, para todas las personas y en los distintos niveles de atención”, concluye el Subdirector Ejecutivo de CENS, destacando que desde el Centro continuarán trabajando activamente en el fortalecimiento de la interoperabilidad como eje clave de la transformación digital en salud.
En esa línea, durante marzo CENS presentará un especial sobre interoperabilidad, que abordará avances, desafíos y proyecciones, junto con la mirada de actores clave del ecosistema, reafirmando el compromiso con una salud digital integrada, segura y centrada en las personas.
Ene 29, 2026
En un escenario de acelerada transformación digital, la protección de los datos personales —y, en particular, de la información vinculada a la salud— se ha consolidado como un desafío prioritario. La conmemoración del Día Internacional de la Protección de Datos Personales invita a reflexionar sobre la necesidad de resguardar este derecho fundamental y de avanzar hacia prácticas responsables en el uso de datos en salud, cumpliendo ética y legalmente con la privacidad de las personas.
Dichos datos se encuentran entre los más sensibles, ya que contienen información sobre diagnósticos, tratamientos, antecedentes clínicos y condiciones de vida de las personas. Su uso indebido, pérdida o exposición no solo puede generar perjuicios a nivel individual, sino también debilitar la confianza de la ciudadanía en los sistemas de salud y en las soluciones digitales que hoy buscan mejorar el acceso, la continuidad del cuidado y la toma de decisiones clínicas.
Privacidad y seguridad: un pilar de la salud digital
Desde una perspectiva técnica y estratégica, la protección de los datos personales en salud debe entenderse como un elemento habilitante de la transformación digital, más allá del mero cumplimiento normativo. En este ámbito, el Centro Nacional en Sistemas de Información en Salud (CENS) ha desarrollado orientaciones que buscan apoyar a las organizaciones del sector en la adopción de buenas prácticas.
“La protección de los datos personales en salud es fundamental para garantizar la confianza de las personas en los sistemas digitales. Sin confianza, no es posible avanzar hacia una transformación digital sostenible y centrada en las personas”, afirma Félix Liberona, subdirector ejecutivo de CENS, quien además destaca los bienes públicos que el Centro ha elaborado en esta dirección.
Uno de ellos es la Guía de Buenas Prácticas de Privacidad y Seguridad de Datos en Salud, que propone principios como la privacidad desde el diseño, la minimización de datos, la gestión de riesgos, la transparencia y el respeto por los derechos de los titulares de la información. Estos lineamientos permiten fortalecer los controles institucionales y anticiparse a eventuales vulnerabilidades en el tratamiento de datos sensibles.
Asimismo, la guía aborda aspectos clave para una gestión responsable de la información clínica, como la definición de roles y responsabilidades en el tratamiento de datos, la implementación de medidas de seguridad técnicas y organizacionales, la gestión de incidentes y brechas de seguridad, y la importancia de la concientización y capacitación de los equipos que acceden a datos sensibles. Estos elementos permiten a las organizaciones fortalecer su madurez en materia de privacidad y reducir riesgos asociados al tratamiento de datos personales en salud.
Junto con la protección técnica, la gestión responsable de los datos requiere de modelos claros de gobernanza que orienten su uso a lo largo de todo el ciclo de vida de la información. En este sentido, la Guía de Gobernanza de Datos en Salud, elaborada por CENS y la Fundación Movimiento Salud, aborda la importancia de definir estructuras, roles y procesos que aseguren coherencia entre la estrategia institucional, el marco normativo y las prácticas operativas.
“Contar con una gobernanza de datos sólida permite asegurar la calidad de la información, mejorar la toma de decisiones y garantizar que los datos se utilicen con un propósito legítimo y transparente, siempre poniendo a las personas en el centro”, explica Liberona.
Una gobernanza robusta no solo contribuye a proteger la información, sino que también habilita su uso para la mejora de políticas públicas, la investigación, la innovación y la continuidad del cuidado, evitando prácticas fragmentadas o discrecionales dentro de las organizaciones de salud.