Cada 17 de septiembre se conmemora el Día Mundial de la Seguridad del Paciente, una fecha impulsada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para promover acciones destinadas a prevenir daños evitables y fortalecer la seguridad en la atención de salud.
En un sistema de salud que avanza en su transformación digital, la tecnología puede contribuir a generar mejores condiciones para una atención segura: facilitar el acceso a información clínica, favorecer la continuidad de la atención, apoyar la toma de decisiones y proteger los datos.
“La transformación digital puede hacer una contribución importante a la seguridad del paciente. Cuando contamos con información disponible y de calidad, sistemas que pueden comunicarse y tecnologías que responden a las necesidades de la atención, generamos mejores condiciones para que los equipos de salud tomen decisiones y para que las personas tengan continuidad en su atención”, señala Alejandra García, directora ejecutiva (i) de CENS.
Información que acompaña al paciente
Para que la información clínica esté disponible cuando los equipos de salud la necesiten, la interoperabilidad es fundamental. Esta permite que distintos sistemas puedan comunicarse e intercambiar datos de manera segura, facilitando que los antecedentes acompañen a las personas durante su recorrido por el sistema de salud.
Cuando una persona es atendida en distintos establecimientos o niveles de atención, contar con sus antecedentes clínicos puede ayudar a los equipos a tomar decisiones informadas, evitar la duplicación innecesaria de procedimientos y favorecer la continuidad de la atención.
“La interoperabilidad contribuye a que la información clínica pueda acompañar a las personas a través de los distintos puntos de atención. Cuando los sistemas pueden compartir información de manera adecuada, se generan mejores condiciones para que los equipos conozcan los antecedentes de sus pacientes y tomen decisiones informadas”, explica Alejandra García.
En esta materia, CENS ha trabajado en iniciativas como Tiempos de Espera Interoperable, que busca facilitar el acceso e intercambio coordinado de información entre hospitales y centros de atención primaria. Este trabajo también se relaciona con la Ley de Interoperabilidad de Fichas Clínicas, en cuyo impulso CENS ha tenido un rol activo y cuyo reglamento se encuentra pendiente de publicación.
Tecnologías que cumplen estándares de calidad
La incorporación de tecnología a la atención requiere criterios que permitan evaluar su calidad y seguridad. Una plataforma de telemedicina, un registro clínico electrónico o un software utilizado en procesos de atención deben responder a estándares técnicos y clínicos y considerar las necesidades de quienes los utilizan.
“Cuando incorporamos tecnología a la atención de salud, no basta con que funcione. Es necesario contar con criterios que permitan evaluar su calidad y determinar si responde a las condiciones que requiere el sector salud”, plantea la directora ejecutiva (i) de CENS.
En esta línea, CENS ha desarrollado Sellos de Calidad para tecnologías en salud, que actualmente abarcan Telemedicina, Registro Clínico Electrónico y Software en Salud. Este trabajo se complementa con la Guía Introductoria de Buenas Prácticas de Privacidad y Seguridad de Datos en Salud, que entrega orientaciones para fortalecer el tratamiento responsable y seguro de la información de salud.
El avance de la inteligencia artificial suma nuevos desafíos en materia de calidad y seguridad. A medida que estas herramientas participan en procesos de apoyo a la toma de decisiones, resulta necesario contar con datos de calidad, criterios para evaluar su funcionamiento y mecanismos de supervisión que permitan identificar riesgos y promover un uso adecuado.
Ciberseguridad para proteger la atención
La transformación digital también requiere proteger los sistemas que sostienen los procesos de atención. Los establecimientos de salud manejan información sensible y dependen cada vez más de sistemas tecnológicos, por lo que la ciberseguridad es fundamental tanto para proteger los datos como para contribuir a la continuidad de los servicios.
“En salud, proteger los sistemas también es proteger la atención. Un incidente de ciberseguridad puede afectar el acceso a información clínica o interrumpir procesos relevantes, por lo que fortalecer las capacidades de prevención y respuesta es parte de construir sistemas de salud más seguros”, señala Félix Liberona, subdirector ejecutivo de CENS.
En conjunto con la Agencia Nacional de Ciberseguridad (ANCI), CENS elaboró las Recomendaciones de Ciberseguridad para Sistemas de Información en Salud, que reúnen medidas prácticas para fortalecer la protección de los datos y reducir riesgos en las instituciones de salud.
Una transformación digital más segura
La transformación digital puede ser una aliada para avanzar hacia una atención más segura, pero para que ese potencial se concrete, la seguridad debe formar parte de todo el proceso.
La interoperabilidad, la calidad de las tecnologías y la ciberseguridad son elementos fundamentales para aprovechar las oportunidades que ofrece la tecnología y reducir sus riesgos. Esto requiere un compromiso sostenido con la transformación digital, que considere inversión en salud digital, formación de las personas, tecnologías robustas y la aplicación de estándares y buenas prácticas en todo el sistema.
“El desafío es que la transformación digital avance de manera que la tecnología efectivamente responda a las necesidades del sistema de salud y de las personas. La seguridad debe ser una dimensión presente desde el diseño hasta la implementación y uso de las tecnologías”, concluye Félix Liberona.
Avanzar en transformación digital no es solo incorporar nuevas tecnologías. Es generar las condiciones para que estas contribuyan a una atención de calidad y más segura para las personas.
