Cada día, los establecimientos de salud generan, almacenan y utilizan una gran cantidad de información. Historias clínicas, resultados de exámenes y datos personales forman parte de procesos que dependen cada vez más de sistemas tecnológicos. Por eso, cuando hablamos de ciberseguridad en salud, hablamos también de proteger a las personas, su privacidad y los servicios que requieren para su atención.
En esta nueva entrega de Ciberseguridad en Fácil, sección impulsada por el Centro Nacional en Sistemas de Información en Salud (CENS), abordamos una pregunta clave: ¿qué significa proteger la información y los sistemas en un entorno digital de salud?
La ciberseguridad considera distintos conceptos que permiten reducir riesgos y proteger los sistemas frente a amenazas e incidentes. Entre ellos se encuentran la confidencialidad, integridad, disponibilidad, autenticidad y continuidad. Cada uno aborda una dimensión distinta de la protección de la información y contribuye a que los sistemas puedan funcionar de manera segura y confiable.
La confidencialidad busca que los datos sólo sean utilizados por quienes están autorizados, protegiendo la privacidad de las personas. La integridad permite mantener la información correcta y sin modificaciones no autorizadas, mientras que la disponibilidad busca que los datos y sistemas estén accesibles cuando se necesitan. La autenticidad permite verificar la identidad de personas, sistemas o información, y la continuidad busca mantener o recuperar servicios frente a interrupciones o incidentes.
“Cuando hablamos de ciberseguridad en salud, hablamos también de las personas. Proteger sus datos y la información que se utiliza durante la atención es fundamental para resguardar su privacidad y generar confianza. Al mismo tiempo, contar con sistemas disponibles y preparados para enfrentar incidentes permite dar continuidad a procesos que son importantes para los equipos de salud y para quienes necesitan atención”, señala Priscilla Vergara, Ingeniera de Operaciones del Área de Calidad de CENS.
A través de las siguientes gráficas, te invitamos a conocer estos cinco conceptos y comprender cómo la ciberseguridad contribuye a proteger la información, los sistemas y, especialmente, a las personas que utilizan y dependen de ellos, fortaleciendo un entorno de salud digital más seguro.






