En esta nueva entrega de IO en Fácil, sección impulsada por el Centro Nacional en Sistemas de Información en Salud (CENS), ponemos el foco en una pregunta clave para avanzar en la transformación digital en salud: ¿qué se necesita para lograr interoperabilidad en una institución?
Si bien muchas veces se asocia a un desafío tecnológico, la interoperabilidad va mucho más allá de conectar sistemas. Implica tomar decisiones estratégicas sobre cómo se gestionan los datos, cómo se articulan los equipos y cómo se prioriza el uso de la información en la atención de salud.
En la práctica, muchas iniciativas avanzan en integración técnica, pero enfrentan dificultades al no abordar aspectos como la seguridad, la gobernanza de los datos, la adopción de estándares comunes o la gestión del cambio dentro de las organizaciones. Esto limita su impacto y dificulta que la información fluya de manera efectiva.
Avanzar en interoperabilidad requiere una mirada integral. Esto incluye definir una hoja de ruta clara, establecer responsabilidades sobre el uso de la información, asegurar la calidad y seguridad de los datos, y fortalecer las capacidades de los equipos para incorporar nuevas formas de trabajo basadas en el uso de la información.
“La interoperabilidad no es solo un desafío tecnológico, sino una capacidad institucional que se construye a partir de decisiones coordinadas en distintos niveles. Cuando estos elementos se alinean, es posible mejorar la toma de decisiones, reducir errores, optimizar procesos, alivianar la carga de los trabajadores y avanzar hacia una atención más integrada y centrada en las personas”, señala Sonia Espinoza.
Desde CENS trabajamos de manera continua para apoyar este proceso, promoviendo buenas prácticas, fortaleciendo capacidades y acompañando a las instituciones en el desarrollo de estrategias que permitan una mejor gestión e intercambio de información en salud.
A través de las siguientes gráficas, te invitamos a conocer los elementos clave para avanzar en interoperabilidad y reflexionar sobre el rol que tienen las decisiones institucionales en este proceso. Porque lograr que la información fluya no es solo un desafío técnico, sino una decisión. Desde CENS llamamos a tomar esta oportunidad para mejorar la atención y la experiencia de las personas.






