Sello Calidad en Telemedicina 2.0: alineado a las nuevas normativas para una mejor atención
Ago 28, 2025
El área de Calidad de CENS publicó la versión renovada de esta certificación, que integra estándares nacionales e internacionales actualizados y eleva las exigencias clínicas, técnicas y de seguridad, con el objetivo de garantizar una atención remota más confiable para pacientes y prestadores.

El Centro Nacional en Sistemas de Información en Salud (CENS) disponibiliza la versión actualizada del Sello Calidad: Software en Telemedicina, una herramienta destinada a garantizar que los servicios y plataformas de atención a distancia cumplan con los más altos estándares técnicos, clínicos y de seguridad.

La primera versión del sello —otorgado exclusivamente por CENS y Fonasa— marcó un hito en el país, consolidándose con 30 certificaciones entregadas y 15 empresas en proceso, y estableciendo un marco de referencia para evaluar la calidad en telemedicina. Sin embargo, el avance del ecosistema, junto con la aprobación de la Ley de Telemedicina, nuevas normativas del Ministerio de Salud (Minsal) y estándares nacionales e internacionales actualizados, impulsaron una actualización profunda.

“Este sello no parte desde cero, sino que integra la experiencia acumulada y la ajusta a las nuevas normativas, asegurando su alineación con los estándares vigentes del ecosistema de salud digital”, enfatizó Eric Rojas, Líder del área de Calidad de CENS.

Cambios en la nueva versión

El equipo de Calidad de CENS lideró un trabajo de varios meses que comenzó en octubre de 2024 e incluyó una revisión bibliográfica, entrevistas a expertos clínicos y técnicos, a empresas del sector y un análisis de normas vigentes. Posteriormente, entre diciembre de 2024 y febrero de 2025, se realizó la redacción y revisión de las preguntas, las cuales fueron validadas primero por expertos internos y luego por especialistas externos. 

Mientras que el sello 1.0 contemplaba 113 preguntas de evaluación, el 2.0 incluye 109, pero más precisas y exigentes. De ellas, 82 provienen de la versión anterior, aunque 27 fueron modificadas y 27 son completamente nuevas. Kenny Santibáñez, Ingeniera de Operaciones del área de Calidad de CENS, especificó que “además, el proceso ahora tiene plazos definidos, es decir, las empresas deberán completar el proceso en un plazo entre 6 y 12 meses”.

De acuerdo con lo explicado por el área de Calidad, entre las principales incorporaciones clínicas destacan protocolos de consentimiento informado y trazabilidad; acceso a deberes y derechos del paciente de manera clara y visible; mecanismos de reclamo ajustados a la Ley 20.584; y nuevos estándares para registro clínico electrónico y respaldo de acciones médicas.

En el ámbito técnico, se suman criterios de usabilidad, fiabilidad, compatibilidad e interoperabilidad, así como mayores exigencias en seguridad de datos y controles de acceso. 

Esta nueva versión incorpora criterios de evaluación más precisos y ajustados a la normativa vigente, incluyendo la Norma General Técnica 237 del Minsal y la Norma 3858 del Instituto Nacional de Normalización (INN). “Este proceso no solo consistió en actualizar requisitos, sino en asegurarnos de que respondan a la realidad actual y a las tendencias futuras del ecosistema de salud digital”, afirmó Eric Rojas.

Beneficios

El Sello 2.0 incorpora leyes y normas recientes como la ISO 25010 de calidad de software, la Norma Chilena 3858 / ISO 13131, la Ley de Telemedicina 21.541, la Ley de Derechos y Deberes del Paciente 20.584, la Ley de Protección de Datos Personales 21.719, la Ley de Interoperabilidad 21.668, la Ley de Ciberseguridad 21.663 y la ISO 27001 sobre gestión de seguridad de la información.

Para los prestadores de servicios y empresas que logren esta certificación, el sello representa un respaldo técnico que acredita cumplimiento de estándares reconocidos de calidad, seguridad y buenas prácticas en telemedicina. Además, fortalece la confianza de pacientes, instituciones y aliados estratégicos, generando una ventaja competitiva.

También, facilita la participación en licitaciones y procesos de contratación en el sector público y privado, y disminuye riesgos operativos al contar con sistemas y procedimientos validados en interoperabilidad, gestión de datos y atención clínica remota.

En tanto, para los usuarios y usuarias, contar con un servicio certificado significa atención más segura, continua y confiable, con protocolos claros para la protección de datos personales, uso seguro de plataformas digitales y calidad clínica equivalente a una atención presencial.

En la misma línea, el sello entrega a los pacientes la seguridad de que el proveedor cuenta con procesos estandarizados, personal capacitado y tecnologías alineadas con las mejores prácticas nacionales e internacionales. Esto se traduce en consultas más efectivas, reducción de errores y mayor satisfacción del usuario.

“El objetivo central es que cada paciente tenga la seguridad de recibir atención en un entorno que protege sus datos, respeta sus derechos y garantiza una experiencia de salud confiable”, señaló Priscilla Vergara, Ingeniera de Operaciones del área de Calidad de CENS.